No es lo mismo usar una red social de modo personal, que
administrar una cuenta corporativa; y esto aplica para todas las redes.
En un perfil corporativo es indispensable marcarse un
objetivo viable, y usar cada post para conseguir o acercarnos a ese objetivo.
Por ello, debemos conocer el funcionamiento y objetivos de la RS y a nuestros
seguidores.
En ésta entrada pondré el ejemplo de Instagram; que el 15 de
diciembre anunciaba sus 600 millones de usuarios (y contando). Un universo
grande de posibles compradores, suscriptores o seguidores.
Pero la realidad es que en su mayoría son buscadores de
belleza.
Sí, esta RS busca capturar en imágenes o micro-videos
expresiones estéticas; por lo tanto, para llegar a las audiencias, no hace
falta que escribas grandes pies de foto, sino que con una imagen concisa
captures el mensaje de tu marca.
Hay que admitir, algunas marcas son más hábiles que otras
para encontrar la belleza en sus productos. Pero un buen tip es buscar la
naturalidad, utilicen fotos de sus locales, sus puntos de venta, sus clientes
satisfechos.
Por ejemplo, la marca reina de la publicidad, Coca Cola,
junto con Selena Gómez tienen la imagen con más “me gusta” de la RS.
Si se les complica, recuerden cuales son las imágenes que a
ustedes les agradan; traten de replicarlas y agregar siempre algo de su
producto o servicio.
Procuren no repetir sus fotos en Instagram y Facebook. Esto
quita exclusiva a su post, además que resta a posibles seguidores, que podrían
acercarse a través de ambas plataformas.
Tampoco es conveniente cortar un video de YouTube, para
crear un micro-video. Ya que en uno y otro la extensión nos ayuda a dar
distintos mensajes.
Recuerden incluir sus hashtag y procurar una periodicidad,
en el horario adecuado para llegar a más usuarios. Para planificar esto usen
herramientas de estadística.
Además recuerden colocar su dirección en su descripción de
perfil, y en algunas fotografías. Así los usuarios y seguidores podrán ver dónde
encontrarlos.
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